miércoles, 14 de noviembre de 2012
Lluvia incandescente
Apagamos la noche para convertirla en día,
pero algo falló.
Intentando encontrarnos, nos alejamos en la de lo oscuro.
La nocturnidad provisional se convirtió en una perpetua cadena al cuello.
Sentí la gotera del cielo abierto, herido.
Sus lágrimas mojaron mi endeble ser. Me vi pequeña
debajo de la bóveda oscura donde el ruido del silencio me aturdía.
No sentía nada, y te llegué a perder.
Sentada sobre el charco emocional de una soledad infame, firme y fecunda,
que se multiplicaba por los días y noches del febril y divino diluvio,
me di cuenta de que una tenue luz brillaba lejos, vivía cerca.
Volví a sentir las sombras de la caverna, volví a rozarlas.
Volví a encontrar tu sombra perdida, en la salida atrapada.
Volví a ver en tu piel la luz incandescente evaporada
bajo la cálida lluvia de nuestros cuerpos.
Dentro de aquella caverna, te perdí y te volví a sentir dentro, muy dentro.
Railwait
Y en el silencio de la noche que se hizo día, en el más profundo albor de una tenue mirada hacia la nada, mis ojos se perdieron en un horizonte dispersamente otoñal. Se perdieron en las líneas férreas de una senda hecha añicos, de un mundo oxidado por dormir bajo la intemperie.
La espera infinita de un convoy que llega a otros silencios orientales, a territorios aislados por el tiempo y sus gentes, me degrada en las mojadas piedras del andén, de la vía láctea
Al fin y al cabo, la desesperante espera arde en nuestras vísceras pues somos seres errantes sobre las sendas de hierro. Somos los pasajeros de un tren sin dirección.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Las hojas húmedas
Las arteriadas hojas se van secando bajo los débiles rayos del sol, quienes se baten en duelo cada día contra las imperiales nubes del norte. Mientras, el viento revuelve las hojas caídas y endiabladas de día y de noche, a tiempo parcial, a tiempo completo. Y en los paseos y calles donde los árboles caducos van apagándose como los incandescentes rayos, la humedad se apodera de la vida y crea su reino de musgo y hiedra tras el que se esconde el sueño de la muerte y en sí, una muerte de invierno.
La humedad entra en los cuerpos,
en los poros cálidos de las almas frágiles.
¡Que alguien acabe con este ahogo,
necesitan aire!
Necesitan sentir cada vez más, el ardor del verano,
el regreso de las golondrinas,
el trigo seco bajo sus pies.
sábado, 20 de octubre de 2012
Recuerdos de un sol de verano
Cuando los días de sol acaban viene la lluvia y el frío que se cuela entre los huesos, que llega a los pulmones. Pero la lluvia se va dejando los cuerpos mojados, alejados del calor de su tierra natal. Cuerpos destemplados que dormirán en sábanas de terciopelo para calentarse en las frías noches de otoño. Pero el Sol siempre vuelve, tarde o temprano; vuelve a calentar los cuerpos entumecidos para que las febriles células recuperen su actividad hasta que de nuevo el viento, la lluvia y el frío vuelvan a hacerlas hibernar.
lunes, 8 de octubre de 2012
Llevaba caminado por calles mojadas durante días. Calles con filtraciones y charcos, calles que filtran la blanca luz del sol escondido tras algodones eternos.
Llevaba días observando las ventanas de las casas que asomaban a la calle: siempre con cortinas cerradas. Intentaba imaginar quién viviría en su interior. Las aldabas de las puertas me envolvían en fantasías durante mis trayectos.
Llevaba caminando días por un ciudad que no era la mía. La curiosidad se apoderó de mi ser, y olvidé por completo el paso del tiempo. Olvidé entre tanto charco, que algo había cambiado ahí fuera. Sólo me di cuenta de la presencia del tiempo cuando mis pies tocaron tierra firme, no encharcada; cuando mis ojos,se toparon con jóvenes montañas y una especial paleta de colores cálidos, en un paraje naturalmente salvaje, salvajemente natural.
El verano había acabado y yo me sentía desnuda como el árbol que en otoño pierde todas sus hojas. Me sentí Eva en un paraíso terrenal, tentada a probar de la fruta prohíbida, tentada por la libertad del oeste.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Luces en la oscuridad
Semanas que pasan de largo como si fueran una cuenta atrás hacia lo que volverá a ser el principio, el reencuentro con la rutina. Pero esta vez será bajo el lluvioso cielo al que saludan los tejados de una ciudad acogedora.
La luz comenzará a difuminarse con los días, hasta que la oscuridad acompañe los paseos alrededor del canal como si fuera el alma gemela que nunca encontramos, mientras esperamos no llegar nunca al hogar asignado. Pensamos que nos esperaría un olor a leña quemada, a libertad desbordante. Sin embargo, los sueños se ahogan en los charcos de una larga calle adoquinada, abrazada por murallas milenarias.
Las incandescentes lámparas todavía no alumbran nuestros rostros encajonados entre cuatro paredes. Son los neones los que iluminan las nuevas vidas de quienes decidieron dejar su hogar para buscar uno nuevo durante un tiempo limitado. Cobardes hemos sido, al no haber estallado, al no haber dejado todo atrás para vivir cómo y cuánto quisíeramos. Pero nunca es tarde para salir de casa y apagar la última bombilla.
Las incandescentes lámparas todavía no alumbran nuestros rostros encajonados entre cuatro paredes. Son los neones los que iluminan las nuevas vidas de quienes decidieron dejar su hogar para buscar uno nuevo durante un tiempo limitado. Cobardes hemos sido, al no haber estallado, al no haber dejado todo atrás para vivir cómo y cuánto quisíeramos. Pero nunca es tarde para salir de casa y apagar la última bombilla.
jueves, 28 de junio de 2012
Hello there
Hola a todos.
Estoy creando y acondicionando el medio por el que podré segur escribiedo y dejando por escrito lo que pasa por mi cabeza mientras comienzo una nueva vida en la ciudad del río Dee.
Una vez llegada la fecha de irme, comenzaré a llenar el blog con mis 'historias'
Mientras tanto, os deseo a todos un feliz verano y unas felices vacaciones.
Un saludo.
Laura.
Fotografía: Laura Somerset
Estoy creando y acondicionando el medio por el que podré segur escribiedo y dejando por escrito lo que pasa por mi cabeza mientras comienzo una nueva vida en la ciudad del río Dee.
Una vez llegada la fecha de irme, comenzaré a llenar el blog con mis 'historias'
Mientras tanto, os deseo a todos un feliz verano y unas felices vacaciones.
Un saludo.
Laura.
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